Tocando Puertas
¿Es fácil, no?
Después de tanto sexo sin control…
Todo con un simple arrepentimiento. Se busca una salida viable.
Pobre de ti ¿verdad?
Tus ojos me muestran la inocencia.
Estás disfrazada de temor, de asco, dolor, horror.
¿No hubo tiempo de pensar?
Tú no sabes que es eso.
¿Qué hubieras sentido al ser un fiasco, una mal nacida?
Te parece buena idea el no saber qué hacer.
Pero ¿qué? Si él, no tiene la culpa de tu provocación.
¿Qué harás cuando venga a respirar por primera vez?
¿Cuándo abra los ojos y conozca este mundo?
¿Lo dejarás sonreír?
¿Cuándo le darás de comer?
¿Sentirá tu calor pronto?
Demuéstrale lo linda que puedes ser.
Puedes mentirle y decirle que lo hiciste por amor.
No, para nada te estoy criticando.
Sabías que podía pasar y aún así, eso no te detuvo.
¡Felicidades!
Sí, es sarcasmo…
Ya está aquí.
Se escurre el terror en tus histerias.
Déjalo que llore hasta que tu paciencia se agote.
No resistes más.
¡Lo harás, cobarde!
Terminó en una noche,
acorralado de escombro.
Los llantos; agrupación de angustia.
Sus manitas tenían frío.
Gritando que no lo abandones.
Huías, de ser la asesina.
No supiste de él.
El tiempo olvidó toda la historia.
Qué más da…
Ya pasó. ¿No es así?
Admite que a veces no puedes más,
la mente te restriega lo que hace
meses fuiste capaz de hacer.
Sentimiento ilícito.
¿Qué hubieras sentido, ser una mierda tirada al viejo alcatraz?
A los cuervos despedazar tu carne, sin complicación.
Te agradaría ser una de las tantas criaturas que pagan por un error ajeno.
¿Es fácil, no?