Escúchame mamá
Tu trabajo es extraordinario.
A veces es injusto, a veces es triste.
He sabido aprender de ti.
Y hoy sé que tu figura para mí
lo es todo.
Yo como novato en la vida me doy el lujo de desperdiciar tu compañía.
Y cuando mi llanto no cesa, mi sollozo insoportable, cuando mis lágrimas no se tranquilizan, tú, eres su máxima alternativa.
Porque me has formado,
porque me has ajustado,
porque me has amado.
Eres lo que existe para darme las alas, para seguir mi vuelo.
Y ¿sabes mamá? Tú nunca me dejas, jamás.
Yo como ingenuo en la vida, como un egoísta, te aparto de mi vista sin tomar en cuenta que me has dado todo para soñar.
Tu trabajo es nato.
A veces mal pagado, a veces destrozado.
Madre, tú, lo eres.
Porque me has protegido,
porque me has educado,
porque me has valorado.
Eres lo eterno que no morirá.
Te lo juro, no se irá.
Porque he perdido la cuenta de los desvelos en los que me has regalado calma y cariño. Incondicionalmente. Porque me has dado la clave de la vida, empero te he defraudado, te he herido, perdón.
Escucha, madre, sí, madre mía. Eres tú, la fina, delicada, mi fuerza, mi latir, ¡ladina y divina!
¡Porque si buscas un significado de perfección es maternidad!
Escúchame madre
Te sirvo a ti.
Escúchame madre
Mi corazón es para ti.

Juan dijo
Enhorabuena por tener esa madre tan maravillosa, ese niño y tú que también eres muy guapa. saludos.
http://www.lacoctelera.com/lo-que-hay/post/2006/09/29/te-encuentr...
30 Septiembre 2006 | 12:15 AM