Anemia
Después de tanto dejarte de apreciar y humillar tu ausencia
No desear de nuevo leerte hacerte indiferente
Menos
Más
Menos, en vaivén
Ya no me causa gracia que te muerdas los labios o que me abraces fuerte
Ya no conozco al menos ya no afirmo- tu teoría
Ya no miro tu espalda cuando me das la espalda
Suponiendo que volverás sólo creo en ti
-¿Nos marchamos?
El mundo acarrea testigos y te debes de esconder
No creas que me olvido de ti:
De los acentos urbanos
Apreciables abreviaturas
-¿Me marcho?
Sí, no
¡Vete!
No te puedes ir.
Tan grande inmortal
Entras junto con el polvo cenizo
Haciéndome parte de tus crímenes
Jamás te desprendes
Alejándome de la gente
Odiando a los misericordiosos
Sigo la chispa
-Jamás-
¡ERES MÍO!
No te comparto:
Ni con la filosofía
Y el abecedario estricto
Menos con el habla
La lengua y el corrector.
Volviste a mí, porque bien me dijiste aquel agosto 3:00 pm mi cerebro
se embarró de plastilina alcalina y con una babita de glicerina, jamás te desprenderías.
De ser yo: palabras.
