El ciclo vuelve a comenzar....

Las personas dentro de este círculo caótico se ahogan por sus kilos y sus recuerdos

por más que intente negarme, a veces, a ese tipo de estupideces, me envuelvo en el juego

como si fuese una pasta de celofán tan fácil de untar en la cara, en los brazos y en el ombligo

que esta por despegarse del abdomen ¡por completo!

 

Pero así como pasaron los cinco primeros años de la vida tan fabulosos, llenos de barbies

comerciales, retacados de chocolates rellenos de caramelos y abundante en amor maternal

así pasaron otros cinco, otros cinco y otros poquitos cuatros... (quizá quitando las barbies

comerciales y adicionando viajes al mar, viajes a la piel morena...)

Sin duda alguna, no podré combatir a ese círculo, a ese ciclo, a ese romboide, a ese que

me da mis estrellones; hoy a mis diez más nueve me dispongo a corromper al "sin lados"

¡al que las personas tanto le temen!